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Análisis del rostro

El antes y el después, uno al lado del otro

Las fotografías que has tomado tú, una al lado de la otra y comparables. La forma del rostro en tres dimensiones, para girar junto al paciente. El juicio sigue siendo tuyo, y queda registrado.
01

Dos fotografías, una al lado de la otra

Qué hace
El primer clic elige la toma en estudio, el segundo añade la comparación: mismo rostro, dos fechas, uno al lado del otro y del mismo tamaño.
Qué no hace
No alinea, no retoca ni superpone las dos imágenes. Enderezar una pose diferente haría parecer el cambio más marcado de lo que es.
Quién controla
Eliges tú las dos fotografías y las cambias cuando quieras.
02

Cuando dos tomas no se pueden comparar

Qué hace
Si la pose es diferente (mentón elevado, cabeza girada), la página lo indica sobre la fotografía, antes de que alguien interprete como resultado lo que es encuadre.
Qué no hace
No bloquea nada ni descarta la toma. Ocultar una fotografía haría pensar en un fallo en lugar de en una pose que repetir.
Quién controla
Decides tú si repetir la toma o verla igual.
03

El juicio, con las tomas a las que se refiere

Qué hace
Desde la comparación registras la escala de mejora global (PGAIS): la etiqueta permanece vinculada a las dos fotografías que estabas mirando y a sus fechas.
Qué no hace
No lo calcula ni lo sugiere. La respuesta es una etiqueta y nunca un número: esa escala está numerada en direcciones opuestas en la literatura, y un número sin su dirección no se relee años después.
Quién controla
Lo escribes tú, y es lo único que esta página guarda en la historia clínica.
04

La forma del rostro, en tres dimensiones

Qué hace
A partir de la misma fotografía reconstruye la forma del rostro y la hace girar: superficie, retícula o relieve coloreado por profundidad, que es la manera en que se percibe a simple vista una asimetría de volumen.
Qué no hace
No es un escaneo: la profundidad se estima a partir de una sola fotografía y es relativa. No se miden protuberancias ni volúmenes, y la página lo indica bajo el modelo.
Quién controla
Sirve para mirar y mostrar. Lo que queda en la historia clínica es la fotografía.

Lo que no hay

No hay puntuación ni medidas

Los cánones neoclásicos no describen las proporciones reales fuera de una población limitada, y una puntuación daría un aire de objetividad a una idea de belleza que cambia según el país y la década.

Y no hay números: ni ángulos, ni proporciones entre tercios, ni milímetros. Un número clínico vale lo que la precisión declarada junto a él y quien responde por ello: sin esas dos cosas es una regla sin calibrar que parece calibrada. Los hemos eliminado, y es una elección, no una carencia.

La única comparación que no presupone un ideal es el rostro consigo mismo en el tiempo, y es lo que encuentras aquí.

Y por la misma razón no hay simulación del resultado: mostrar un después que aún no ha ocurrido es una promesa, y cumplirla después dependerá de ti.

Una mujer sentada en la consulta se mira al espejo después de un tratamiento.

La toma

Dos fotos se comparan si están hechas igual

El protocolo fotográfico es una serie de vistas definidas (frontal, laterales, oblicuas a 45°, más las dinámicas para la mímica) repetida igual en cada visita. Cada fotografía lleva su vista, y la ficha indica cuáles faltan.

Al tomar una foto desde la cámara con una vista seleccionada, la toma anterior de la misma vista aparece transparente en el visor: superponer el rostro al fantasma es la forma práctica de recuperar encuadre y distancia.

Y está el espejo en directo: la cámara muestra al paciente su rostro mientras le hablas de una zona. No mide ni registra nada, y permanece apagada hasta que tú la enciendes.

La lista de vistas informa y no bloquea: una toma fuera de serie sigue siendo válida.

Médico y paciente sentados en la consulta miran juntos la pantalla durante una revisión.
El mismo encuadre en cada visita: ahí es donde se decide si la comparación tendrá valor.

Dónde está en el producto

Incluido en todos los planes

No es un módulo aparte ni un extra: quien abre una historia clínica tiene el análisis del rostro desde el primer día, incluso en el plan más básico.

Cómo se usa durante la visita

Verlo en tus procedimientos